lunes, 27 de julio de 2015

Ntra. Sra. Virgen de los Dolores

Junto a la cruz, doliente, estás de pie
mirando, llorosa, al Hijo clavado,
ese tu Hijo en tu seno engendrado,
ese Hijo de Dios y de tu fe.

Sabes de ese dolor el porqué
y sabes que Dios Padre te ha asociado
al misterio del Dios crucificado,
aunque incomprensible siempre te fue.

Estás de piee, como una madre fuerte,
muy atenta a lo que Jesús te dijo
en el instante mismo de su muerte:

"Mujer, Juan será ahora tu hijo."
¡Madre, que como Juan sepa acogerte
y encuentres siempre en mí filial cobijo!