El Reino de los cielos se parece
a diez vírgenes, jóvenes doncellas,
que salen a esperar, inquietas ellas,
al novio que ya llega, y ya anochece.
Cinco son prudentes, y nada empece
que aquella noche avance sin estrellas,
porque hay aceite en sus alcuzas bellas,
aceite que en llama viva florece.
Las necias, sin aceite de respuesto,
les pedían ayuda a las sensatas
porque su aceite se acababa presto.
Llega el novio y no lo ven, insensatas;
aceite es signo de amor, por supuesto,
y el amor ni lo vendes ni abaratas.
Si así se puede llamar a estos humildes versos, sonetos y poemas que, espero, os ayuden a rezar y a contemplar la belleza de Dios
viernes, 4 de noviembre de 2011
jueves, 3 de noviembre de 2011
Cristo de la Buena Muerte
A todo Cristo ya en la cruz clavado,
a todo Cristo ya en la cruz inerte,
-el Cristo del costado alanceado-
llámalo: "Cristo de la Buena Muerte".
A todo Cristo en cruz crucificado
cuya mirada ya no puede verte,
y que ya está totalmente callado,
llámalo: "Cristo de la Buena Muerte".
A todo Cristo en cruz ajusticiado,
que en su última gota de sangre vierte
y está como un cordero degollado,
llámalo: "Cristo de la Buena Muerte".
Cuando te veo así, en cruz alzado,
sé que tu amor hacia ti me convierte
y entonces yo te pido esperanzado:
"que la mía sea una buena muerte".
a todo Cristo ya en la cruz inerte,
-el Cristo del costado alanceado-
llámalo: "Cristo de la Buena Muerte".
A todo Cristo en cruz crucificado
cuya mirada ya no puede verte,
y que ya está totalmente callado,
llámalo: "Cristo de la Buena Muerte".
A todo Cristo en cruz ajusticiado,
que en su última gota de sangre vierte
y está como un cordero degollado,
llámalo: "Cristo de la Buena Muerte".
Cuando te veo así, en cruz alzado,
sé que tu amor hacia ti me convierte
y entonces yo te pido esperanzado:
"que la mía sea una buena muerte".
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Poesía religiosa,
Semana Santa
Fecha de caducidad (fieles difuntos)
Desde que uno ya nace,
ya tiene edad de morir;
la vida es enfermedad
desde el principio hasta el fin.
Ya al nacer, trae la vida
un virus de gravedad
que hace que la vida sea
enfermedad terminal.
Fecha de caducidad
ya traemos al nacer,
fecha que se ha de cumplir
en un antes o un después.
¿Nací yo por un casual
o porque lo quise yo?
Como soy hombre de fe,
creo que lo quiso Dios.
ya tiene edad de morir;
la vida es enfermedad
desde el principio hasta el fin.
Ya al nacer, trae la vida
un virus de gravedad
que hace que la vida sea
enfermedad terminal.
Fecha de caducidad
ya traemos al nacer,
fecha que se ha de cumplir
en un antes o un después.
¿Nací yo por un casual
o porque lo quise yo?
Como soy hombre de fe,
creo que lo quiso Dios.
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Poesía religiosa
sábado, 29 de octubre de 2011
"Vosotros, en cambio..." (Mt 23,8)
Que el que sea mayor entre vosotros
y el primero, en criterios humanos,
que sea el servidor de sus hermanos
porque sí hermanos sois unos con otros.
Que él es Padre común para nosotros,
para todos los que somos humanos,
es creencia feliz de los cristianos
que no les permite hablar de esotros.
No pretendáis honores, distinciones,
sólo Dios es el Padre verdadero,
sólo Jesús, Maestro en dar lecciones.
Y si alguno quisiera ser primero,
que sea el servidor sin pretensiones,
el que sirva al hermano con esmero.
y el primero, en criterios humanos,
que sea el servidor de sus hermanos
porque sí hermanos sois unos con otros.
Que él es Padre común para nosotros,
para todos los que somos humanos,
es creencia feliz de los cristianos
que no les permite hablar de esotros.
No pretendáis honores, distinciones,
sólo Dios es el Padre verdadero,
sólo Jesús, Maestro en dar lecciones.
Y si alguno quisiera ser primero,
que sea el servidor sin pretensiones,
el que sirva al hermano con esmero.
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Evangelio,
Poesía religiosa
martes, 25 de octubre de 2011
Como el Padre me envió, también yo os envío (Jn 20,21)
Fue Jesús por el Padre un dia enviado,
y enviado para anunciar al mundo
la Buena Nueva, notición jocundo
de que él era el Mesías anunciado.
El Mesías largamente esperado,
el que trae la paz y el don fecundo
que libera y salva en lo profundo,
pues, salva de la muerte y del pecado.
"Y ahora yo también os envío
a anunciar mi Evangelio al mundo entero;
mi Espíritu os dará su poderío."
Decid que todo hombre es coheredero
de ese Reino de Dios y señorío
que gozarán conmigo por entero.
y enviado para anunciar al mundo
la Buena Nueva, notición jocundo
de que él era el Mesías anunciado.
El Mesías largamente esperado,
el que trae la paz y el don fecundo
que libera y salva en lo profundo,
pues, salva de la muerte y del pecado.
"Y ahora yo también os envío
a anunciar mi Evangelio al mundo entero;
mi Espíritu os dará su poderío."
Decid que todo hombre es coheredero
de ese Reino de Dios y señorío
que gozarán conmigo por entero.
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martes, 18 de octubre de 2011
"Dad al César..." (Mt 22)
Que el hombre es ciudadano de dos mundos:
ciudadano de un reino que es divino,
del Reino de Dios del que es inquilino
y del que todos somos oriundos.
Y somos ciudadanos vagabundos
que encontraron fortuito destino
bajo el poder, no siempre genuino,
de reyes y señores iracundos.
-¿Hay que pagarle al César el tributo
aunque sea un odiado romano
y un déspota cruel como atributo?
- Sí, dadle al César el tributo urbano,
pero a Dios dadle tributo absoluto,
¡Señor de lo divino y de lo humano!
ciudadano de un reino que es divino,
del Reino de Dios del que es inquilino
y del que todos somos oriundos.
Y somos ciudadanos vagabundos
que encontraron fortuito destino
bajo el poder, no siempre genuino,
de reyes y señores iracundos.
-¿Hay que pagarle al César el tributo
aunque sea un odiado romano
y un déspota cruel como atributo?
- Sí, dadle al César el tributo urbano,
pero a Dios dadle tributo absoluto,
¡Señor de lo divino y de lo humano!
lunes, 10 de octubre de 2011
Banquete Nupcial (Mt 22)
Todos estamos por el Rey invitados,
invitados a la boda del Hijo,
invitados a ese regocijo
del banquete de los afortunados.
Pero, si no respondéis los llamados
a la invitación que yo os dirijo,
-dice el Rey- quedaréis sin puesto fijo,
seréis de mi banquete desechados.
Y mandó el Rey a sus siervos salieran
a los cruces de todo buen camino
a invitar a los pobres que vinieran.
Muchos: buenos, malos y algún cretino,
gustaron de cuantos platos quisieran;
¡quedó uno fuera por no vestir de lino!
invitados a la boda del Hijo,
invitados a ese regocijo
del banquete de los afortunados.
Pero, si no respondéis los llamados
a la invitación que yo os dirijo,
-dice el Rey- quedaréis sin puesto fijo,
seréis de mi banquete desechados.
Y mandó el Rey a sus siervos salieran
a los cruces de todo buen camino
a invitar a los pobres que vinieran.
Muchos: buenos, malos y algún cretino,
gustaron de cuantos platos quisieran;
¡quedó uno fuera por no vestir de lino!
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